Dicen que todos llevamos un niño dentro... y bueno... quizá algunos estáis pensando que la infancia quedó ya muy atrás, o que la vida laboral, personal y familiar ya tiene demasiadas complicaciones como para ponerse a pensar en jugar.
Si alguno os reconocéis en esta última afirmación y además os dedicáis a la docencia...
¡Bienvenidos a mi blog!
En él encontraréis ejemplos de cómo se puede enseñar jugando. No. No vais a encontrar ocas, ni trivial temáticas sobre contenidos curriculares. Eso no es gamificación, aunque para ciertas actividades claro que pueden funcionar estupendamente en el aula.
Me refiero a experiencias en las que los contenidos curriculares se adaptan a una narrativa llamativa para los alumnos, como la magia, la alquimia, la mitología, los mundos fantásticos, etc., y donde los alumnos y el profesor tienen un rol, unos retos, unas recompensas.... etc.
Además, os puedo certificar, que dichas experiencias se llevaron a cabo con éxito y creo, que no podría decir quíen se divirtió más, si mis alumnos o yo realizándolas.
Hoy por hoy puedo decir que el esfuerzo mereció la pena. Y por ello sigo interesada en esta metodología, inventando, creando, ¿jugando? y sobre todo enseñando y aprendiendo.
¿Queréis conocer un poquito más?
¡Adelante! ¡Bienvenidos a la alquimia de Duermeluna!